D-Generación

"Una generación extraviada en un mundo casi perdido, lejos de la Generación del 98, del 14, del 27, de mayo del 68, no somos otra cosa que una 'D-Generación'"

lunes, enero 09, 2006

Your opinion, Ton avis, Tú opinión

Os paso algo que les he escrito a los diagonales por si alguien le interesa. En relación con lo que puse aquí la semana pasada, pincha aquí.

Me expongo a deconstrucciones discursivas de todo tipo.

Je vous file ce que j'ai écrit aux diagonales juste pour si cela vous intéresse. Par rapport a ce que j'ai mis ici la semaine dernière, click ici.

Je m'expose à tout genre de déconstruction discursive.

I give you what I have written for the diagonales, it could be interesting for you. In relation with what I put here last week, click here.

I'll be grateful if you give your opinion.


Libération: lejos del proyecto de Sartre, cerca del gran capital

Desde su primer número, con fecha del 18 abril de 1973, el rotativo francés lleva en la cabecera una palabra: “Libération”. Antes de que llegara el otoño del 74’, dimitía el director del periódico. Era Jean-Paul Sartre.

Con la salida del filósofo y escritor partió también casi toda la intención revolucionaria de un diario que se creó como consecuencia del impulso progresista que vivió Francia tras el proceso revolucionario de mayo del 68. Con Sartre se marcharon la mayoría de los fundadores que se agruparon en Libération junto a intelectuales como Michel Foucault y a militantes de izquierda, en su mayoría miembros de la organización maoísta Izquierda Proletaria.
Sartre dejó la dirección en manos de quien todavía ocupa el cargo de presidente y director general del periódico, Serge July. Desde el comienzo de su gestión, Libération no ha hecho más que alejarse de los principios que fundaron el periódico.
Pierre Rimbert, autor de un análisis crítico sobre la historia del diario publicado recientemente en Francia, “Libération de Sartre à Rothschild” (editado por Raisons d’Agir), recoge afirmaciones de July en sus primeros días en el puesto de directivo. Desde que llegó a la dirección general, Serge July ya quería hacer de Libération “un periódico de opinión en el que las opiniones sean las de la nueva izquierda”. Rimbert entiende que esa “nueva izquierda”, a la que se debe el periódico ideológicamente, es la que se “preocupa menos por cambiar el mundo que por seguir sus evoluciones”.
Cuando Libération se puso al servicio de la “nueva izquierda” que encarna el social-liberalismo del Partido Socialista Francés, el diario abandonó el conjunto de misiones que daban sentido al mismo en abril de 1973, a saber, “dar la palabra al pueblo”, “luchar contra el periodismo durmiente”. Tal y como gritaba la primera página del diario en su primer número: “Francia se subleva, liberemos el periodismo”.
El cambio de objetivos no fue la única transformación que supuso tener a Serge July en el mando. Con el nuevo director general, la plantilla, en principio formada por militantes apoyados por periodistas, se profesionalizó. Libération se transformaba en un diario que intentaba “volverse un gran periódico de información”. Para lograrlo, Serge July tuvo que desembarazarse del conjunto trabajadores que se oponían a la normalización del periódico en el panorama mediático francés.
Según cuenta Pierre Rimbert, la asamblea general de 21 de febrero de 1981, en la que se decidió que Serge July ejecutase el despido del colectivo y su reconstitución según su criterio de director general, Libération dio el salto al cuadrilátero donde pelea la prensa generalista francesa. Si en ese complicado año de decisiones - el periódico no apareció entre el 21 de febrero y el 13 de mayo - la difusión rondaba los 53 000 ejemplares, en 1988, la media de Libération que se vendían al día alcanzaba los 195 000.
Semejante desarrollo empresarial fue posible gracias a la subversión de tres principios clave en el proyecto inicial que fue Libération, es decir, “nada de publicidad”, “salario único para todos los trabajadores” y “el capital en manos de los empleados”. Tras la reaparición del rotativo en mayo del 81’, cambió la situación. Se introdujo la venta de espacio mediático para ubicar publicidad, se estableció una escala de remuneraciones y se abrió el capital a los inversores extranjeros. Estos últimos, aumentaron su presencia notablemente entre 1983 y 1996, arrebatando el 80 por ciento del capital a los asalariados.
Desde entonces... Alguien me dice ¿ Cómo acaba esta bonita historia de seducción capitalista ?
El resto, en el próximo 'Diagonal'.

7 Comments:

At 01:49, Blogger Aitor Ordax said...

Eres grande Salva. Cuando desbanques a Ignacio Ramonet de su Le Monde Diplomathique, o mejor aún, cuando crees tu propia publicación, acuérdate de tus compañeros de facultad y tertulia. Espero tu regreso para intercambiar impresiones.

En cuanto al artículo: el mundo de la prensa es complicado cuando éste se entiende como una empresa con ánimo de lucro y no como un bien social. Indudablemente, es difícil llevar algo a cabo si no es rentable. Pero existe un punto medio entre lucro extremo y la búsqueda del bien social.

Además, existe otro problema. Es raro que se mantenga la identidad del fundador en cualquier creación, especialmente si se trata de un medio de comunicación social. Cuando éste va evolucionando, pierde referencias hasta casos de cambio extremo de identidad.

Aunque muchos lo desconocen y otros lo han olvidado, el referente de la prensa socialdemócrata española y diario de referencia internacional, El País, surgió como un diario liberal reformista en los últimos coletazos del franquismo. Liberal (sentido político, no socioeconómico) sí, reformista también, pero bajo inspiración fraguista.

Era una mezcla de liberalismo orteguiano (su fundador fue José Ortega Spottorno, descendiente de José Ortega y Gasset) y derecha pseudomoderada. Sin embargo, el devenir de los tiempos llevaron al diario algo más a la izquierda, ciertamente, gracias al papel de la redacción. Parece el movimiento inverso a lo que planteas acerca de Libération. Siento haberme enrrollado tanto

 
At 21:05, Blogger rojoredrouge said...

Qué va Aitor, en la vida -como en el deporte y con las mujeres- hay que enrollarse. Bueno depende de con qué muejeres...

Chorradas a parte. Tu comentario sobre El País, despierta en mí curiosidad. Lo digo porque tú estás metido hoy por hoy en una gran aventura formativa, de la cual me gustaría saber. Cuando quieras en París, o en Madrid si es posible por mi parte.

Tu post también genera un acuerdo total en cuanto al giro a la izquierda del diario. Pero visto lo visto en la izquierda española, la "nueva izquierda" que dice representar el PSOE -la misma del PSF-, creo que el movimiento en la opinión de El Pais desde sus inicios hasta ahora no ha sido de 180º, ni siquiera de 45º.

Para saber de lo que hablo, sólo hay que ver el punto de vista que el rotativo en cuestión cuando da cuenta de los hechos en los que la izquierda "antigua" de Llamazares es protagonista. Esto no niega, ni pretende negar, las verdades - se agradecen - del post.

 
At 22:15, Blogger Aitor Ordax said...

Ni el PSOE es el PSF, ni El País es Libération. Pero sí hay una cosa clara. El País, a pesar de lo que pueda parecer muchas veces --sobre todo en estos días inciertos--, no es exactamente el vocero del PSOE, aunque sí medio de las filtraciones del Gobierno Zapatero y, por lo tanto, su principal medio de expresión.

De ninguna manera, una empresa comercial, informativa pero comercial, puede ser socialdemócrata (en el sentido estricto de la palabra y no el que se le da), desde el momento en que empresarios como los que están detrás de los medios no lo son.

Lo que ocurre en El País es que el producto definitivo es la media entre el ideario de una cúpula empresarial, que ha apostado por alinearse con el partido político más acorde a su público, y una redacción mayoritariamente progresista.

Como apuntó hace algunas semanas el filósofo y comunicólogo italiano Giovanni Sartori, la izquierda está en crisis. Hace falta encontrar un modelo de socialdemocracia que no sea centrista, pero tampoco totalitario. Sartori apuntaba que la apuesta debería ir hacia la ecología. Puede ser, pero también caben otras opciones.

Lo de vernos en París me encantaría pero está complicado. Seguramente, Madrid es más asequible.

En cualquier caso, este es un buen foro para debatir.

 
At 00:32, Blogger rojoredrouge said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

 
At 00:34, Blogger rojoredrouge said...

Así lo creo yo también Aitor. Cobra vida esto de los dgenerados. Bien. Estoy atento a los nuevos textos.

Apunto un tema para dialogar: socialdemocracia en Europa y prensa. No por nada, es que el tema se presta... Personalmente prefiero la socialdemocracia. Pero no la que se estanca, sino la que recibe y pone en marcha ideas. Zapatero y su talante tuvieron muchos gestos. Ahora hay quien opina que el buen caracter se acabó con aquello de militarizar fronteras. El País, y es legítimo - y en España es "mi" periódico, apoya, grosso modo y con frecuencia al PSOE pues su público cogea del pie izquierdo. No por nada. El día que ese público pueda influir sobre nuevo público, suponiendo esta ampliación de lectores una "derechización" o "centrifugación" de la línea editorial del mismo, se lanzarán a la batidora ideológica.

 
At 13:42, Blogger D-Generación said...

Bien. Si a los demás dgenerados les parece bien, ese podría ser un tema sobre el que disertar en la próxima semana: Socialdemocracia y prensa en Europa.

¿Qué decís?

 
At 17:14, Blogger rojoredrouge said...

Cuenten conmigo.

 

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