D-Generación

"Una generación extraviada en un mundo casi perdido, lejos de la Generación del 98, del 14, del 27, de mayo del 68, no somos otra cosa que una 'D-Generación'"

lunes, febrero 13, 2006

British troops in Irak. I vowed you a text too

Desde hace tiempo nos podríamos haber dado cuenta de que un hecho que damos por sentado y se puede plantear hoy día entre interrogantes. “Los europeos luchan mejor contra el terrorismo que los estadounidenses”, pensamos. Esos europeos, desde luego, no deben ser los británicos, al menos no aquellos que tanto hemos apoyado en sus negociaciones con el IRA.

Este video da que pensar sobre los métodos antiterroristas del ejército de la Reina de Inglaterra. En Iraq se fue a combatir, paradójicamente, el terrorismo que creó la invasión. Raro y violento, como las invasiones.


Cela fait du temps qu’on peut s’avoir aperçu d’un fait qu’on considère vrai, incontestable. Il s’agit de la pensée : « Les européens luttent mieux contre le terrorisme que les états-uniens ». Ces européens ne doivent être les britanniques, au moins ceux qu’on a tellement soutenus dans la négociation avec l’IRA.

Cette vidéo met en question les méthodes de l’armée de la Reine de l’Angleterre. En Irak on est allé combattre, paradoxalement, le terrorisme qui a été crée par l’invasion. Bizarre et violent, comme les invasions.

We could realise before that a fact considered as true is now not so truth. “Europeans fights better against terrorism than Americans”. Those Europeans must not be British, at least those who we’ve supported in negotiations with IRA.

This video makes think about British methods against terrorism. It seems that: To Irak, one went to fight, paradoxically, against the terrorism that one has made. Bizarre and violent, like an invasion.


Os debía un texto: Voilà donc, un texto sobre la propaganda. También relacionado con lo anglosajón en Oriente Medio. Es para diagonal, todavía no lo han publicado, es una première.
El Pentágono y la prensa: información ataca a la opinión pública iraquí

Las “operaciones psicológicas” del Pentágono en Irak se han convertido en otro quebradero de cabeza para la Casa Blanca. Su portavoz, Scott McClellan, manifestó el pasado mes de diciembre la “preocupación” del ejecutivo estadounidense debido a las informaciones que hacían pública la campaña de propaganda que el Pentágono ha desarrollado - y que podría estar desarrollando todavía - en Irak.

Los Ángeles Times, primero, y el New York Times, después, dieron cuenta a finales de 2005 de las prácticas propagandísticas que han permitido la publicación de artículos que presentan positivamente la ocupación militar estadounidense y las instituciones de gobierno que han surgido con ella en Irak. Los periodistas de Los Ángeles Times, Mark Mazzetti y Borzou Daragahi, aseguraban en sus informaciones del pasado mes de noviembre que los “artículos positivos” eran “informaciones que presentaban únicamente un aspecto” de cuanto ocurre en Irak y que, por tanto, “omitían toda información” que pudiera reflejar a Estados Unidos y el Gobierno iraquí de forma inconveniente.

Semejante campaña ha sido posible gracias a Lincoln Group, “una empresa especializada en relaciones públicas, comunicaciones estratégicas que facilita influencia en contextos difíciles y hostiles”, según se presenta la empresa en su página web, http://www.lincolngroup.com. Esta compañía ha estado encargada de recibir textos escritos por el soldados estadounidenses, traducirlos al árabe y ponerlos a punto para que puedan ser publicados en la prensa iraquí a cambio de una cantidad de dólares que oscila entre los 40 y los 2 000, dependiendo del contenido del texto. Artículos, cuyos titulares dejan claro qué tipo de información se ofrece en ellos: “Los iraquíes insisten en vivir a pesar del terrorismo”, “Más dinero para el desarrollo iraquí”, “El viento mueve la arena hacia un Irak democrático”.

Al leer esto, la prensa estadounidense no ha reaccionado bastante mal para los intereses de la ocupación. Como prueba la compilación de artículos que ha realizado The Center for Media and Democracy, buena parte de la prensa corporativa estadounidense no ha tenido en esta ocasión la misma actitud que en 2003, cuando apenas contestaron la amalgama de argumentos de dudosa o ninguna credibilidad que expuso la administración Bush para justificar la guerra contra el Irak de Saddam Hussein.

El editorialista del New York Times, John Tierney, se ha permitido ironizar hasta tal punto sobre las “psy-pos” (psycollogycal operations) hasta tal punto que en uno de sus artículos “ofrecía” temas y titulares a los freelance del Lincoln Group: “Zarqawi, borracho se lo hace con Jessica Simpson en las Vegas”, “Los Suicidas informan desde el más allá: ¡No hay vírgenes!”, “La orgía de Osama: la cinta que Al-Yazeera no enseñará nunca”.
Sarcasmos periodísticos a parte, la cantidad de artículos que ha conseguido publicar Lincoln Group no es ninguna broma. Gracias al trabajo conjunto del departamento de operaciones de inteligencia del ejército estadounidense y a las cerca de dos centenas de empleados que el Lincoln Group mantiene en Irak, se han publicado, según se contaba en a finales de 2005, un buen millar de artículos “positivos” en más de cien periódicos iraquíes. Una cifra que debería haber aumentado puesto que, a pesar de que el Pentágono abrió hace un mes y medio una investigación para saber el alcance de esta campaña, no han sido anulados los más de 20 contratos que mantiene el departamento de Defensa de EE.UU con el grupo de expertos en “información estratégica”.
Valorados en más de cien millones de dólares, los compromisos del Lincoln Group con el ejecutivo estadounidense explican que, en enero, la empresa haya cambiado la ubicación de su sede. Ahora las oficinas de los estrategas de la influencia, se han mudado a la denominada “K Street”, una calle en Washington a dos pasos de la Casa Blanca, en la que se aglutinan gran parte de los lobbies republicanos.
Más difícil de resulta para el Pentágono explicar el hecho que señalaba al poco de leer las informaciones de Los Ángeles Times, el escritor y periodista freelance, Robert Cohen: Los recursos económicos que han permitido al Lincoln Group pasar a la primera división de los grupos de presión estadounidenses “es dinero de los contribuidores”. Tan complicado debe ser que, de hecho, el Pentágono a finales de 2005 respondía a las preguntas sobre el trabajo conjunto entre militares y el lobby de la información así: “no hay conclusiones que anunciar”.
No se deberían anunciarse hasta que no termine la investigación que se inició en diciembre. Pero ésta tarea se complica cada vez más. El 27 de Enero, la redacción de Los Ángeles Times ponía en entredicho la campaña de “operaciones psicológicas” estadounidenses con otra información. Ese día, el insidioso Mark Mazzetti, volvía a firmar un artículo que revelaba el contenido de una directiva del Pentágono desclasificada en la que se prohíbe la ejecución de operaciones psicológicas que tengan como objetivo “audiencias americanas, personal militar o agencias de información”. La prohibición que contiene la directiva firmada en Octubre de 2003 por el secretario de defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, se explica porque, como dicen fuentes militares consultadas por Mazzetti, la Globalización de los medios de comunicación implica que las campañas contra las audiencias extranjeras acaben por afectar a la prensa y la opinión pública estadounidense. Un ejemplo de libro: el de los artículos del Pentágono y Lincoln Group.

1 Comments:

At 15:07, Blogger Javier Luna said...

Espero releerlo en diagonal. Un abrazo Salva.

 

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