D-Generación

"Una generación extraviada en un mundo casi perdido, lejos de la Generación del 98, del 14, del 27, de mayo del 68, no somos otra cosa que una 'D-Generación'"

martes, mayo 17, 2005

Historia de una Pandemia II. Réquiem aeternam

No lo comprendían; aparecían demasiados casos de neumonía y sarcoma de Kaposi en varones jóvenes aparentemente sanos y homosexuales. Pero lo que desconcertaba a los médicos eran los bajísimos niveles de linfocitos que los sujetos presentaban. Esto los dejaba totalmente indefensos ante prácticamente todas las enfermedades. Tampoco respondían bien a los tratamientos estándar. Acababan muriendo. ¿Cuál es la pieza que no encaja aquí? Primero se pensó que las drogas eran el problema. Pero todo apuntaba a la vía sexual como fuente de contagio.

Tuvieron que morir varias estrellas del mundo del espectáculo (Roc Hudson, por ejemplo) para que se disparase la alarma social. La comunidad homosexual fue, por motivos evidentes, la que más padeció esta enfermedad. Estamos a principios de los 80 y el SIDA ya recibió por parte del Departamento de Sanidad de E.E.U.U. (asesorado por el Center for Disease Control) el nivel de epidemia. La comunidad científica se enfrasco en peleas inútiles sobre quien había descubierto la enfermedad. Un pedacito de gloria y un hueco en los libros de historia.

El consumo de heroína también favoreció la propagación de la enfermedad; el auge de esta droga durante los 80 y el ritual de la jeringuilla compartida segó muchas vidas. Irónicamente esto seria vital para que años después la dama blanca fuese desapareciendo cada vez mas y reduciéndose a círculos marginales y autodestructivos (pero la droga no muere, se transforma; nació el crack). Muchas de las personas infectadas que quedan hoy (en paises desarrollados) son extoxicomanos. Algunos errores se pagan muy caros.

El mundo responde, pero de diferentes maneras; unos claman a favor del uso del preservativo y otros a favor de la abstinencia sexual; ni que decir tiene que estos últimos son la Iglesia Católica y sus seguidores. La investigación comenzó a dar sus frutos (el famoso AZT) y consiguió alargar la vida de los enfermos y detener el avance de la infección. No fue así en los países pobres; la ausencia de métodos anticonceptivos propicio un brutal avance de la pandemia, así como del numero de fallecidos.

¿Cómo están las cosas hoy en día? Pues no han cambiado mucho; la Iglesia insiste en su mensaje e incluso utiliza la mentira y manipulación para defenderlo. Me hierve la sangre cuando leo en los periódicos que se basan en la ciencia para sostener sus ideales. Hace unos cientos de años quemaban a los que decían que algún día seriamos capaces de volar y que el hombre no fue creado por Dios. Esta represión persiste, pero maquillada. Lamentable que entre lo malo (para ellos) y lo peor (para la gente) prefieran escoger lo peor. Un servidor es católico, incluso cree en Dios, pero ya no cree en estos individuos empecinados en decirnos como vivir nuestras vidas. Ahí os quedáis.

La otra cara de la moneda esta en la industria farmacéutica y el jugoso mercado de patentes; estas generan millones y millones de dólares, que van a parar a los de siempre. Desde hace tiempo se lucha para que reemplacen los medicamentos por otros genéricos, sin nombre pero con la misma eficacia (y mucho más baratos). Esto no ha gustado nada a estas compañías, que ven peligrar sus acaudaladas arcas. Una vez más el peor enemigo del hombre es el hombre.

La vacuna llegará; el problema cuando llegue es cómo pagarla. Muchos científicos trabajan en ella y los más optimistas hablan ahora de 5 años para lograrla. Sea como sea, de momento sólo podemos tratar de contener la epidemia y multiplicar los tratamientos; por desgracia demasiadas personas ya están condenadas; los enfermos, a morir. Y muchas otras, a contagiarse y después morir. La Iglesia por supuesto no cambiara. Al menos yo no espero que cambie. Lo que si espero es que vayan perdiendo cada vez mas adeptos. Que ellos mismos sean responsables de su caida. La caida del Imperio.

2 Comments:

At 12:02, Blogger Aitor Ordax said...

Algunos católicos se aferran, en su "lucha contra el Sida", en el ejemplo de Ruanda, en el que, según ellos, la doctrina ideal a aplicar es el 'ABC' (siglas en inglés de Abstinencia, Fidelidad y Condones).

Pero los ultracatólicos rechazan rotundamente el preservativo, porque "hay un 2% de posibilidades de propagación" con su uso. Visto así... Pero yo prefiero verlo en positivo: en el 98% de las relaciones sexuales con preservativo se evita el contagio. Creo que, mientras no exista un solución mejor al problema, los profilácticos son claves.

Buen artículo, Javi.

 
At 14:09, Blogger Negrev said...

Chapeau, Javier. La postura de la iglesia es simplemente lamentable.

Pero bueno, ya van cavando su propia tumba.

un saludo

 

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