La guerra de los números

"Una generación extraviada en un mundo casi perdido, lejos de la Generación del 98, del 14, del 27, de mayo del 68, no somos otra cosa que una 'D-Generación'"
Antes de que se acabe el día, comparto esto con ustedes.
En este mundo que nos hemos creado el dinero es un dios y comprar es el ritual de la religión, el sacramento por excelencia. Como sacerdotes tenemos un ejército de vendedores que nos emplazan a gastar, a consumir y a buscar la felicidad con una chaqueta nueva, un mp3 o un puto refresco. Pero sólo hacen su trabajo; para recordarnos constantemente que necesitamos esa felicidad y la podemos comprar ya están los anuncios, la publicidad, creadores de mundos felices donde todo es perfecto siempre que, claro está, adquiramos ese producto.
El bombardeo es constante y continuo; de hecho se calcula que un niño al llegar a los diez años ya habrá visto más de quinientos mil anuncios publicitarios sólo en la tele. Ahí es nada. ¿Cuántos habré visto yo?. Revistas, vallas publicitarias, spots en la radio, en el cine, millones seguramente. Algunos son originales, otros parecen completamente estúpidos; pero no se engañen. Está todo estudiado y calculado hasta el más mínimo detalle; el público al que está destinado, los planos de la cámara, iluminación, etc etc. ¿Sabían que por ejemplo, en los anuncios de cerveza, está prohibido por ley que salgan consumiéndola? Es decir, el acto de levantar el vaso o botellín e ingerir el líquido? Fíjense la próxima vez que vean uno (será en poco tiempo). O que el anuncio del semirretrasado Melendi es una propaganda indirecta del hachís (fumada bestial-bajón de azúcar-chocolate…….¡Toke!)
Es que ayer en el curso de monitor de ocio que estoy haciendo nos pusieron un vídeo sobre el mundo de la publicidad y me dejaron a cuadros. Está claro que es un engaño, pero no sabía que lo llevaban al límite: en los anuncios de chocolate a la taza hacen el chocolate con una mezcla de grasa y otros productos cuyo nombre no recuerdo. Al final ese apetitoso dulce humeante y cremoso que descansa en una taza es un veneno. Todo vale por supuesto. El hielo que sale en los anuncios de refrescos es en realidad cristal troceado; los anuncios de juguetes ahora van dirigidos a los padres (escuchen la música de fondo); ¿qué es la publicidad sino el arte de la mentira? Claro, técnicamente no es engaño (te diría un publicista).
Si el bombardeo es constante los efectos también son constantes; nadie puede escapar a ellos. Niños, jóvenes, adultos y ancianos, todo tenemos nuestra campaña preparada, nuestro mundo feliz nos está esperando. Eso sí, saquen la cartera por favor. Que esto no es gratis.
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Las cuentas del Estado Español cuadran. Salvo el déficit de la balanza exterior, las arcas del país están saneadas ¿Quiere eso decir que España va bien? No, más bien quiere decir que la empresa llamada España tiene las cuentas en regla, aunque con algunos desequilibrios un tanto peligrosos, como la, ya citada, balanza exterior y la inflación, que se ha disparado casi un punto por encima de las previsiones del gobierno (4,2%).
Pero a los españoles, en su mayoría, no les va tan bien. Las economías domésticas, que eso somos, tienen algunos problemas de envergadura. El endeudamiento famililar, sobre todo a causa de la compra de viviendas, preocupa al Banco de España por las consecuencias que puede acarrear en las decisiones de gasto de los hogares, pero sobre todo por las crecientes posibilidades de impago de préstamos. Este problema preocupa porque afecta a la caja de algunos poderes.
Asimismo, entorno a un 20% de los españoles, según el Instituto Nacional de Estadística, se encuentra en la denominada pobreza relativa, o umbral de la pobreza. Son aquellas personas que ingresan por debajo de los 6.278 euros al año lo que les impide afrontar los gastos de la vida cotidiana. A este porcentaje, que representa a unos 8 millones de personas, hay que sumar el 1.750.000 de inviduos que viven en pobreza severa o extrema, es decir que padecen escasez para satisfacer las necesidades básicas. Casi 9 millones de personas sufren algún tipo de pobreza en España.
Por si fuera poco, el precio de los productos se ha multiplicado por dos desde la entrada en vigor del euro, allá por el año 2002. Nos la metieron doblada con la dichosa moneda única. Éste encarecimiento de los precios, no ha tenido traducción en los salarios; lo que implica una importante pérdida de poder adquisitivo en las denominadas economías domésticas, especialmente en las más angustiadas.
Pero debemos ser optimistas, ya que, España está a la cola en gasto público para la protección social, cinco puntos por debajo de la Unión Europea. Somos de los países peor colocados en gasto público en educación. Somos los que más trabajamos y menos cobramos de la UE 15. Tenemos poca inversión en I+D+i. La precariedad laboral y la subcontratación minan las posibilidades de los jóvenes. Etc, etc.
Que las cuentas le cuadren al señor ministro de economía no quiere decir que en este país las cosas vayan bien. Ya que, sólo les van bien a los de siempre. No me miréis como a un romántico o a un luchador de los derechos más básicos de las personas, ni como a uno de esos rojos idealistas, porque no lo soy. Mirad a esas personas que en vuestros barrios, en vuestros propios cubos de basura se buscan la vida, y pensad. Hay gente que defiende la renta básica, es decir que cada persona por el mero hecho de ser persona reciba un salario que le permita vivir. Yo estoy con ellos.
Seré breve (la cama me llama,agotador día) y os pondré un link al final de este artículo en el que se explica mejor lo que quiero escribiros hoy.
A mi todas las religiones me parecen iguales; piden respeto pero no respetan. Exigen pero no dan nada. Y buscan el poder, el control; decirle a la gente lo que puede y no puede hacer; y cuando no consiguen lo que quieren montan en cólera. La ira de Dios, manifestada a través de sus seguidores. Unos más violentos que otros, eso sí, pero no veo tanta diferencia entre aquellos que queman banderas y los que gritan en la calle contra los que no tienen su preferencia sexual y pretenden decirnos constantemente lo que está bien y lo que no. Personalmente me da igual que fulanito o fulanita quieran mantenerse vírgenes hasta el matrimonio y no utilicen preservativos; pero ¿por qué coño yo tengo que hacer lo mismo? Ello me da que en realidad es “si tu no lo haces yo tampoco” Vamos, la teoría del reprimido represor.
Pero tranquilo, que no soy un masón ni conspiro para acabar con ellas (como piensa la Conferencia Episcopal); no creo que desaparezcan nunca. Dan respuestas sencillas a muchas de las preguntas más trascendentales que se hace un ser humano a lo largo de su vida. Pero tengo mis dudas de que saquen lo mejor de cada uno. ¿Cuántas guerras a lo largo de la historia tenían detrás la religión? Sí, ya sé que es un argumento facilón, pero a que las cosas no han cambiado tanto?
Desde hace tiempo nos podríamos haber dado cuenta de que un hecho que damos por sentado y se puede plantear hoy día entre interrogantes. “Los europeos luchan mejor contra el terrorismo que los estadounidenses”, pensamos. Esos europeos, desde luego, no deben ser los británicos, al menos no aquellos que tanto hemos apoyado en sus negociaciones con el IRA.
La polarización experimentada en el panorama internacional entre occidente y, el mal llamado, islamismo (oriente) es evidente en nuestros días. Ya comenté hace poco lo que me parece el enfrentamiento episódico provocado por las famosas caricaturas y la importancia de encontrar causas y soluciones a las motivaciones profundas del conflicto, obviando lo superficial.
Llevo toda la semana dando vueltas a este artículo de Muñoz Molina en la Muy Interesante.
La verdad es que aquel tipo tenía un parecido asombroso con el señor Burns, por eso acabó recibiendo ese mote; físico nuclear, experto en fisión, se comentaba que él había diseñado la central de Vandellós. Recibió la honrosa tarea, desde 1975, de impartir la asignatura Reactores Nucleares, de quinto curso, quizás la más dura de toda la carrera. Asistí durante un semestre a sus clases, y desde luego que este tío era un puto genio. Pero el genio no va siempre unido a la capacidad docente. Un tipo arrogante, desagradable y amargado, que se deslizaba por los pasillos de la facultad mirando al suelo, quizás por el peso de su propia chepa. Sus exámenes eran demasiado complicados, pero el verdadero problema era su forma de corregir. No era muy aconsejable acudir a la revisión de un examen salvo que tuvieses un 4,9 o le cayeses muy bien (cosa bastante difícil). Lo que son las cosas, el plan de estudios fue modificado y su asignatura eliminada. Pocos la echan de menos, y muy pocos le echan a él de menos.
Desde que Fermi, Oppenheimer y otros científicos desarrollaron la teoría de la fisión nuclear esta forma de energía se ha extendido por todo el mundo, tanto en su forma creativa como destructiva. Ambas han generado un sinfín de problemas, sin embargo, las armas nucleares constituyen una amenaza mucho más seria. Tan seria que para controlarlas se creó hace ya décadas el Organismo Internacional de la Energía Atómica, para vigilar aquellos países “peligrosos” susceptibles de disponer de tecnología nuclear. Evidentemente un arma nuclear no es una tostadora, necesita componentes que no se compran en el super, por eso se pueden rastrear……hasta cierto punto.
A los americanos les gusta tener el control, y en este tema lo tienen; poseen un arsenal nuclear de miles de ojivas, listas para ser usadas en cualquier momento (y las usarán si lo creen necesario). Y no les gusta que sus enemigos jueguen en la misma división. Irán es un problema, y Corea del Norte otro también. Quizás más los segundos, que ya disponen incluso de misiles de largo alcance.
Por otra parte la energía nuclear convencional también genera problemas, sobre todo uno llamado estroncio 90; un isótopo de radioactividad alta y que tarda 3600 años en desintegrarse. No hay forma de tratar eso, sólo esconderlo bajo la alfombra. En España, pese a la presión de ciertos sectores, parece que se va a prescindir de esta forma de energía. No la echaré de menos, lo que si echo de menos es más inversión en energía solar. Pero es otra historia.
Amigos, tenemos un problema nuclear; el mundo se puede ir a tomar por culo en cuanto alguien pulse el botón. ¿Serán los americanos? ¿Los israelíes? ¿O un terrorista? Yo mientras tanto me voy a merendar, y a ver si me sale algún plan para el viernes. Me acercaré un día a la facultad, a entregar un trabajillo y quizás me encuentre con el señor Burns. Creo que si le pasas un contador bequerel por su cuerpo, pitaría. Quién sabe lo que habrá vivido este tío, pues alguna vez comentó en clase que ha dado cursos sobre energía nuclear por todo el mundo; a lo mejor a algún futuro terrorista. Disfruten de la vida damas y caballeros.